Materias primas sostenibles: compra y cultivo

La filosofía de los 5 pilares de Sebastian Kneipp sigue siendo hasta hoy la directriz más importante para nuestra empresa. Los dos pilares del agua y de las plantas también se encuentran en nuestros productos, como materias primas. Ante las noticias cada vez más alarmantes sobre el cambio climático y la biodiversidad en peligro, el tema de la sostenibilidad en la compra de materias primas es cada día más relevante. Pero, ¿qué son las materias primas sostenibles?

 

 

Nos centramos en los siguientes aspectos a la hora de evaluar en particular las materias primas renovables:

  • ¿De dónde procede la materia prima?
  • ¿Qué grado de sostenibilidad tiene su cultivo?
  • ¿Qué métodos se utilizan en la cosecha?
  • ¿Cuáles son las condiciones de trabajo en el lugar de procedencia?
  • ¿Se dispone de la materia prima en cantidades suficientes o está en riesgo el suministro?
  • ¿Se presta atención a la protección de la biodiversidad durante el cultivo y la cosecha?


Sin embargo, los aspectos de sostenibilidad no son el único criterio para las plantas que utilizamos y sus ingredientes. También somos muy exigentes con la calidad y la compatibilidad. No es un trabajo fácil para los compañeros del departamento de compras.

Sostenibilidad en la compra

Nuestros requisitos en términos de materias primas se definen en estrictas directrices de compra. Los compradores de Kneipp los negocian en primer instancia al momento de calificar a los proveedores y después cuando adquieren realmente la materia prima. En el proceso se solicitan, por ejemplo, informes de sostenibilidad o conceptos de sostenibilidad. 

Además, cada uno de nuestros nuevos productos es sometido a un índice de sostenibilidad. Este se compone de criterios de evaluación de diversas áreas: formulación, compra, producción, logística, materiales de embalaje y eliminación/reciclaje. Si la puntuación global en el índice de sostenibilidad no es suficiente, se efectuan mejoras antes de que el producto se lance en el mercado. 

Más información acerca del índice de sostenibilidad

¿Qué materias primas utilizamos en Kneipp?

Utilizamos sustancias naturales siempre que sea posible y tenga sentido. En la gran mayoría de los productos, también nos abstenemos de utilizar materias primas e ingredientes de origen animal.

Las plantas desempeñan un papel importante en el proceso de compra. Están contenidos en nuestros productos, por ejemplo, en forma de extractos, aceites grasos y aceites esenciales.

Para nuestros envases también apostamos cada vez más por materias primas renovables. Por ejemplo, actualmente utilizamos papel de hierba (llamado también "paper grass"), corcho y fibras de madera en nuestras cajas plegables. Sin embargo, nuestro objetivo para este 2021 es utilizar alternativas naturales de papel que no contengan fibras de madera.

En general, la atención se centra cada vez más en la reutilización y el reciclaje de las materias primas. La dificultad estriba en que, a menudo, la cantidad de material de reciclaje disponible en el mercado sigue siendo insuficiente.

¿De dónde provienen nuestras materias primas?

La regla básica para nuestros compañeros de compras es: tan regional como sea posible, tan internacional como sea necesario. Por ello, preferimos las plantas nacionales. Por ello, muchas de las materias primas utilizadas en nuestros productos proceden de Alemania o de otros países europeos, siendo siempre de suma importancia para nosotros que la calidad de las materias primas cumpla con nuestros requerimientos.

Sin embargo, no todas las materias primas vegetales necesarias están disponibles con la suficiente calidad o incluso cultivadas en Europa. Debido a las condiciones naturales, algunas plantas, como el karité, por ejemplo, no crecen en nuestro continente.

También nos abastecemos de otras materias primas procedentes de cosechas regionales o alemanas estando disponibles en el mercado mundial con la misma calidad pero a un precio inferior. Este es a menudo el caso, por ejemplo, de la hierba de San Juan, una planta medicinal tradicional que ya utilizaba Sebastian Kneipp y que aún hoy se encuentra en muchos productos de Kneipp. 

Manteca de karité procedente de fuentes ecológicas y socialmente sostenibles

En el lugar de origen de la nuez de karité, la sabana de África Occidental, la gente siempre ha utilizado la manteca de karité como grasa comestible y para el cuidado de la piel. Las madres masajean y cuidan a sus hijos desde el nacimiento con este producto natural. Además, han sabido sacar provecho de sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas para picores, cicatrices y quemaduras. 

Debido a su buena tolerancia y a su alto contenido en ingredientes para el cuidado de la piel, como la alantoína y la vitamina E, también utilizamos la manteca de karité en nuestros productos cosméticos.

El comercio de nueces de karité es una importante fuente de sustento para muchas familias de África Occidental. Para nosotros, esto es razón suficiente para comprar nuestra manteca de karité de fuentes ecológica y socialmente sostenibles.

Los árboles de karité no provienen de plantaciones; crecen de forma silvestre en el África subsahariana y contribuyen en gran medida a la conservación de los ecosistemas regionales. Desempeñan un papel importante en la protección contra la desertificación y, por tanto, sirven para la protección del clima. Tradicionalmente, son las mujeres las que recogen los frutos del karité y procesan las semillas. Con el dinero que ganan con la cosecha, pueden complementar los ingresos de la familia, comprar alimentos e invertir en la educación de sus hijos. 

Nos abastecemos de manteca de karité a través de la empresa AAK. La empresa ha creado un sistema sostenible de obtención de karité en África Occidental durante muchas décadas. AAK trabaja estrechamente con comerciantes e intermediarios de karité que desempeñan un papel importante en el transporte desde zonas remotas hasta las grandes ciudades, así como directamente en la interacción con los grupos de mujeres que participan en el programa de abastecimiento de karité de la AAK Kolo Nafaso en Burkina Faso, Ghana, Costa de Marfil y Nigeria.

Desde el establecimiento de relaciones comerciales duraderas, justas y transparentes con los recolectores de karité hasta la creación de puestos de trabajo locales y el desarrollo de proyectos para mitigar el cambio climático, AAK se centra en el abastecimiento responsable de la materia prima de la manteca de karité, que es tan importante para nosotros.

Almendras de cultivo sostenible

Nuestra gama de productos Soft Skin con flor de almendra es una de las más exitosas de nuestro portafolio desde hace años. Por ello, se necesitan grandes cantidades de almendras como materia prima. Las cantidades cultivadas en Europa, por ejemplo en las famosas plantaciones de almendros de Mallorca, son desgraciadamente demasiado pequeñas para nuestras necesidades y a menudo se consumen localmente, por lo que tenemos que recurrir a proveedores de fuera de Europa. Las almendras para los aceites y extractos de almendra contenidos en nuestros productos proceden de California, exclusivamente de agricultores que pertenecen al Almond Board of California y cumplen con sus especificaciones para el cultivo y la recolección de la almendra.

Pero, ¿qué significa eso exactamente? Los agricultores miembros de esta asociación se benefician, por ejemplo, de la formación y los conocimientos en el camino hacia una agricultura más sostenible. Se comprometen a hacer que sus explotaciones sean más sostenibles y a apoyar los objetivos del Almond Board of California. Se centra, entre otras cosas, en las siguientes áreas:

Reducir el consumo de agua

California es una de las pocas zonas del mundo con condiciones climáticas adecuadas para el cultivo de almendras. Al mismo tiempo, la escasez de agua es siempre un reto importante para la región. Sin embargo, los agricultores afiliados al Almond Board of California son conscientes del problema desde hace ya tiempo. Gracias a diversas medidas, han conseguido reducir su consumo de agua por libra de almendras en más de un 30% en las últimas dos décadas. Se trata de la libra inglesa, que equivale a unos 0,45 kilogramos. Los agricultores no se duermen en los laureles. Por el contrario, han acordado reducir el consumo de agua en un 20% más para 2025. 

Para mantener el consumo de agua lo más bajo posible, los agricultores recurren a tecnologías de riego más moderna y a ayudas como pequeñas cámaras de presión en las que ponen las hojas individuales de los árboles bajo presión para exprimir la humedad de las mismas. El resultado indica si los árboles están realmente "sedientos" y necesitan ser regados. De este modo, el agua no se desperdicia innecesariamente.

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